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SUPERFINAL

¡SuperCiclón!

¡La frutilla del postre! San Lorenzo le ganó 2-1 a Villa La Ñata y selló la clasificación a la Copa Libertadores del 2019. Un año de gloria para este equipazo que suma una copa más para brindar.

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Futsal Maculino | Superfinal | San Lorenzo vs Villa La Ñata
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El vestuario se tiñe de una luz tenue donde apenas se pueden percibir un par de sentimientos. La palabra cae, lógicamente, en el capitán Stazzone. En el parcimonioso tono de voz se puede notar la tranquilidad de un jugador. Que es hincha, y siente, pero dentro del campo de juego está un paso por delante. Por eso mismo, se pone la mano en el pecho, al lado del escudo, y predice: "Quizás haya un momento donde las piernas no den más. Ahí hay que jugar con el corazón".
 
Y ese momento no llega ni cuando Ramírez pone el 1-0 para La Ñata y domina. Ni siquiera cuando cae el telón del primer tiempo, y los ánimos se empiezan a caldear. Tampoco cuando Rodríguez, con una definición bien de goleador, empata el partido. Ese segundo donde el corazón le impone al juego es cuando Damián Stazzone toma la pelota y se hace cargo de una sexta falta. A un minuto del final. Y segundos después de que Vidal haya tenido su chance y estrellara la pelota en el palo. La responsabilidad cae en Damián, como la voz en el vestuario, como la mano en el corazón.
 
Y Stazzone le pone la cara interna con la derecha. Define abajo, con calidad, con convicción y le da el triunfo a San Lorenzo. Y no es una victoria cualquiera: porque ganar la Superfinal ante Villa La Ñata le permite al Ciclón clasificarse a la próxima edición de la Copa Libertadores. El último objetivo. El último paso. La frutilla del postre a un año de gloria total.
 
¡Salud, Ciclón, qué lejos te llevó el corazón!

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