Era el triunfo que San Lorenzo necesitaba. En una cancha siempre complicada, con la gente del Ciclón en la tribuna visitante, mostrando protagonismo, hambre y gran corazón. Y fútbol, por supuesto, para que el equipo de Gustavo Alvarez le gane 1-0 a Platense y, a una fecha del final de la fase regular, la ilusión crezca.
San Lorenzo lo jugó muy bien de entrada. Generó chances, tuvo volumen de juego y la profundidad que aportaron sus atacantes. Con Reali y Cuello abasteciendo a Auzmendi. Y con Rodrigo dejando en claro su perfil goleador. Así lo hizo, luego de un córner perfectamente ejecutado por Reali: fuerte cabezazo, grito y delirio en la tribuna visitante.
El Ciclón supo manejar el partido. Y sobre el final, con el ímpetu de Platense, tuvo que soportar algunas llegadas. Pero la firmeza de la defensa (enorme partido de Romaña) y las manos de Gill consolidaron una victoria que lo deja con 22 puntos y buenas chances de cerrar la clasificación en casa, ante Independiente, el próximo fin de semana. ¡Así, Ciclon!