Jugó un muy buen partido el Ciclón. Sobre todo en el primer tiempo, cuando dominó al Santos de Neymar, se puso en ventaja con el golazo de Cuello e iba por más. Una pena: en su mejor momento, los brasileños consiguieron el empate por intermedio de Gabriel Barbosa (Gabigol) y frenaron el ímpetu azulgrana. Así se quedó el marcador, en la noche del Pedro Bidegain.
A estadio lleno y con enorme expectativa, San Lorenzo salió a jugar el partido con la misma actitud de siempre: buscando ser protagonista, vertical, decidido. A los 13 lo tuvo Auzmendi de media vuelta, pero la sacó el arquero en la línea, milagrosamente. Y a los 18, tras un córner muy bien ejecutado por Reali, Romaña cabeceó y la pelota pasó muy cerca del travesaño.
Y a los 26 llegó el golazo de Cuello, que luego de un robo de Gulli se la llevó, metió el derechazo y, desde afuera del área, clavó el 1-0. Estalló el Bidegain. San Lorenzo merecía esa ventaja y, aunque no pudo sostenerla, dejó una gran impresión en ese primer tiempo.
En el complemento, Santos se acomodó un poco más, pero no logró demasiada profundidad. San Lorenzo siguió intentando, ingresaron Barrios, López, Herazo y Rodríguez (estos dos, ya sobre el final) y, con el aliento de su gente, quiso más. No pudo, pero lo dio todo, hasta la última gota de sudor. San Lorenzo ahora suma 5 puntos en el Grupo D y sigue soñando…