Títulos

INICIAL 2013
AnteriorSiguiente

La noble idea de Juan Antonio Pizzi, ese protagonismo y control de juego en distintos sectores de la cancha, tuvo su recompensa recién en el último minuto del último partido del torneo, ahí mismo cuando la mano izquierda de Torrico se convirtió en estatua al contenerle a Allione algo más que un penal en movimiento y sostener, así, el 0-0 ante Vélez que permitió dar la vuelta en un Amalfitani sin hinchas de San Lorenzo.

La gran fiesta se desató en San Juan y Boedo, con miles y miles de cuervos celebrando junto al plantel campeón en la emblemática esquina azulgrana. Se festejó el título como así también la clasificación a la Copa Libertadores. Y hubo, desde luego, mimos por doquier, para fiereza de Kannemann, para la vehemencia de Buffarini, para la presencia de Gentiletti, para el corazón de Mercier y la jerarquía de Ortigoza, para las apariciones de Correa y Villalba, para la calidad de Piatti, para el alma y el fútbol de Romagnoli, y, por supuesto, para San Torrico.